Método de preparación + tazas → gramos de café
Esta calculadora determina exactamente cuántos gramos de café y mililitros de agua necesitas según el método de preparación y el número de tazas. Se basa en ratios estándar como 1:15 para el café de filtro o 1:2 para el espresso. Así consigues siempre una taza perfectamente equilibrada.
Divide el peso del agua entre el peso del café molido: el resultado es la parte de agua que corresponde a cada parte de café. Si conoces el ratio que quieres y la cantidad de agua, multiplica al revés para obtener los gramos de café necesarios.
No hay uno único: depende del método y de tu gusto. El filtro y la prensa francesa piden ratios largos de agua por café, mientras que el espresso usa ratios muy cortos; ajusta dentro del rango habitual de cada método hasta encontrar el equilibrio entre acidez y amargor que prefieras.
Es la proporción entre el café molido en el portafiltro y el peso de la bebida que cae en la taza: por cada parte de café obtienes el doble de peso en espresso. Es la referencia clásica del espresso tradicional.
Divide los gramos del paquete entre la dosis por taza que uses. Con dosis pequeñas de espresso salen bastantes más tazas que con las dosis largas de filtro o prensa francesa.
Depende de la dosis por taza: divide el peso del paquete entre los gramos de café que emplees en cada preparación. Un paquete rinde aproximadamente el doble que uno de la mitad de peso con la misma dosis.
Tantas como veces quepa tu dosis por taza en esos gramos. Anota los gramos que pesas para una taza y divide el contenido del paquete entre esa cifra.
Resulta de dividir el peso del paquete entre la dosis que uses por taza. Métodos de dosis corta como el espresso rinden más tazas; el filtro y la prensa francesa, menos.
Depende de los gramos de grano que muelas para cada taza: divide el peso del paquete entre esa dosis. El tamaño de la taza y el método determinan el resultado.
La dosis se calcula a partir del ratio y del volumen de bebida: divide los gramos de agua entre la parte de agua del ratio elegido. Pesar el grano con báscula da resultados mucho más constantes que medir por cucharadas.
La diferencia entre una taza mediocre y un café excepcional muchas veces no está en la marca ni en la máquina, sino en la proporción entre café y agua. El estándar SCA Golden Cup recomienda entre 55 y 65 gramos de café por litro de agua, lo que equivale aproximadamente a una proporción de 1:16 para métodos de filtro. Con esta calculadora puedes ajustar esa proporción según tu método y tus preferencias sin hacer cálculos mentales.
Cada método de preparación tiene su rango ideal. Para un espresso, la proporción habitual es de 1:2 (por ejemplo, 18 g de café molido para obtener 36 ml de bebida). En una prensa francesa se trabaja con proporciones más generosas, como 1:15 o 1:14. El cold brew, al ser una extracción en frío y prolongada, necesita mucho más café: proporciones de 1:8 o incluso 1:5 son habituales. Usar mal estos números produce tazas aguadas o amargas que no reflejan el potencial real del grano.
Si preparas café de filtro o pour over, el punto de partida recomendado es 60 g por litro, es decir, 1:16. Para dos tazas de 250 ml (500 ml de agua) necesitarías unos 31 g de café molido. La moka pot es distinta porque trabaja con presión: aquí la proporción suele ser de 1:7 a 1:10 dependiendo del tamaño de la cafetera y qué tan intenso te guste el resultado.
El AeroPress es uno de los métodos más versátiles. Puedes prepararlo como un espresso concentrado con 1:6, o como un café más ligero con 1:13. La calculadora de simple-calculator.online te permite introducir exactamente los mililitros que quieres obtener y el método que usas para saber cuántos gramos pesar, eliminando la confusión de convertir cucharadas a gramos (algo que introduce errores constantes).
Para el cold brew de 1 litro con una proporción de 1:8 necesitarías 125 g de café grueso. Si quieres hacer una concentración para diluir después (1:4), llegarías a los 250 g por litro. Estos números muestran por qué calcular bien es tan importante: equivocarse en cold brew significa tirar café caro o desperdiciar horas de infusión.
Una cucharada de café puede pesar entre 5 y 7 gramos según el molido y la marca. Esa diferencia, multiplicada por 4 o 5 cucharadas, puede alterar la proporción total en un 20% o más. Pesar el café con una báscula de cocina y usar una calculadora de proporción café-agua es el único método que garantiza consistencia de una preparación a otra.
Si estás empezando a explorar el café de especialidad, una proporción de 1:15 es un buen punto de referencia universal. Desde ahí puedes ajustar: si tu taza sabe débil, baja la proporción a 1:13 o 1:14. Si sabe amarga o demasiado intensa, súbela a 1:17 o 1:18. Pequeños ajustes producen cambios notables en la taza.
Con la proporción estándar de 1:16, necesitas aproximadamente 15-16 g de café molido para 250 ml de agua. Si prefieres un café más intenso, usa 17-18 g (proporción 1:14).
El molido afecta la extracción, no la proporción en sí. Sin embargo, un molido incorrecto puede hacer que una buena proporción produzca resultados malos. La proporción y el molido trabajan juntos.
El espresso estándar usa una proporción de 1:2. Por ejemplo, 18 g de café molido para obtener 36 ml de espresso en unos 25-30 segundos de extracción.