Peso de impresión → coste, longitud y tiempo
Esta calculadora te muestra al instante cuánto filamento necesita tu impresión 3D: coste total, longitud en metros y tiempo estimado de impresión. Solo tienes que introducir el peso de impresión, el diámetro del filamento (1,75 mm o 2,85 mm) y el precio por kilogramo. Perfecta para planificar proyectos y controlar el gasto de material.
Pesa la bobina completa con una balanza, réstale el peso del carrete vacío (suele venir indicado por el fabricante) y obtendrás los gramos de filamento restantes. Con ese peso y la densidad del material puedes convertirlo a metros de hilo disponible.
El rendimiento se mide en metros de hilo y depende del diámetro y de la densidad del material: a igual peso, el filamento fino da bastantes más metros que el grueso, y el PLA rinde más metros que el PETG o el ABS por ser menos denso. En número de piezas, todo depende del relleno, el grosor de pared y el tamaño del modelo.
El precio varía según el material y la marca: el PLA genérico es la opción más barata, mientras que PETG, ABS y sobre todo los filamentos técnicos o con carga de fibra cuestan bastante más. Consulta el precio real de tu bobina e introdúcelo en el cálculo para obtener el coste por gramo.
La tarifa por hora se calcula sumando la amortización de la impresora, el consumo eléctrico, el mantenimiento (boquillas, correas, superficie de impresión) y un margen por tu tiempo de trabajo. Cada taller fija su propio precio hora según el equipo y la calidad que ofrece.
Puede serlo cuando el precio de venta cubre filamento, electricidad, amortización de la máquina, fallos de impresión y tu tiempo de postprocesado. La rentabilidad es mayor en piezas pequeñas y personalizadas que sean difíciles de conseguir por fabricación en serie.
Suma el coste del material según los gramos usados, el coste por hora de máquina (electricidad más amortización y mantenimiento), tu tiempo de preparación y acabado, y añade un margen de beneficio. Si vendes por plataformas, incluye también comisiones, embalaje y envío.
Funcionan mejor las piezas pequeñas y de impresión rápida con demanda concreta: soportes y organizadores, accesorios para hogar y oficina, recambios difíciles de encontrar, artículos personalizados con nombres y utillaje para talleres. Evita piezas grandes con muchas horas de máquina y poco valor percibido.
El precio depende del material, del peso de la pieza y de las horas de máquina; los servicios suelen cobrar por gramo de filamento más una tarifa horaria, y añaden aparte el postprocesado y el envío. Calcula primero tu coste propio para comparar si te sale mejor imprimir o encargarlo.
Divide el precio de la bobina entre su peso para obtener el coste por gramo y multiplícalo por los gramos que indica el laminador; después suma el consumo eléctrico de las horas de impresión, la amortización de la impresora y el mantenimiento. Si es un trabajo para vender, añade tu tiempo y un margen.
Uno de los errores más comunes al iniciarse en la impresión 3D es no calcular con antelación cuánto filamento va a consumir una pieza. Una bobina estándar de 1 kg puede parecer mucha cantidad, pero proyectos medianos como carcasas para electrónica, soportes o figuras decorativas pueden consumir fácilmente entre 50 y 200 gramos por impresión. Si trabajas con materiales premium como Nylon o TPU, el coste se dispara y la planificación se vuelve imprescindible.
Esta herramienta te permite convertir el peso de filamento en longitud real (en metros), estimar el coste exacto por impresión y calcular el tiempo aproximado de impresión. Solo necesitas introducir el material —PLA, PETG, ABS, TPU, Nylon o ASA—, el peso estimado en gramos y el precio de tu bobina. El resultado es inmediato y te evita sorpresas desagradables a mitad de un proyecto.
No todos los filamentos cuestan lo mismo ni pesan igual por metro. El PLA es el material más económico y accesible, con precios que rondan los 15–20 € por kg. El PETG ofrece mayor resistencia mecánica y se sitúa entre 20 y 30 € el kilo. Materiales técnicos como el Nylon o el ASA pueden superar los 40–50 € por kg, lo que hace que calcular el filament usage antes de imprimir sea todavía más relevante.
La densidad del material también afecta a la conversión de peso a longitud. Por ejemplo, con un filamento de 1,75 mm de diámetro, 100 gramos de PLA equivalen aproximadamente a 33 metros de filamento, mientras que 100 gramos de TPU, al tener una densidad diferente, dan una longitud distinta. La calculadora tiene en cuenta estas densidades específicas para ofrecerte una estimación precisa según el material que uses.
Si imprimes en serie —prototipos, piezas funcionales o productos para vender— conocer el coste por impresión te permite fijar precios correctamente y gestionar el inventario de bobinas sin quedarte sin material en el momento más inoportuno. En simple-calculator.online encontrarás esta y otras herramientas pensadas para makers y profesionales del diseño digital.
El tiempo de impresión estimado es otro dato clave que muchos usuarios pasan por alto. Una pieza que tarda 8 horas en imprimirse tiene un coste de electricidad y amortización de máquina muy diferente a una que se completa en 2 horas. Combinar el coste de filamento con el tiempo de impresión te da una visión completa del coste real de cada proyecto.
Pequeños ajustes en el relleno (infill) o el grosor de capa pueden reducir el consumo de filamento entre un 20 y un 40% sin comprometer la resistencia de la pieza para muchos usos. Usar esta calculadora después de cada ajuste en el slicer te ayuda a visualizar el ahorro acumulado a lo largo de múltiples impresiones.
La mayoría de programas de laminado como Cura o PrusaSlicer te muestran el peso estimado de filamento antes de enviar el archivo a imprimir. Usa ese dato como entrada en esta calculadora para obtener el coste y la longitud equivalente.
Sí. La herramienta acepta tanto el precio por kilogramo de bobina como los datos de peso estimados por impresión, calculando automáticamente la proporción correspondiente al material consumido.
Sí, puedes seleccionar el diámetro del filamento al introducir los datos, ya que esto afecta directamente a la conversión entre peso y longitud del material.