Dosificar pH y cloro para tu piscina
Esta calculadora determina exactamente cuánto corrector de pH y cloro necesitas añadir según el volumen de tu piscina y los valores actuales del agua. Se basa en las pautas de dosificación estándar para mantener un pH de 7,2–7,6 y un nivel seguro de cloro libre. Sin suposiciones, sin químicos desperdiciados.
Cualquier calculadora que te pida el volumen real del vaso y el valor medido de cloro, pH y alcalinidad sirve; lo decisivo no es la app, sino que introduzcas mediciones recientes hechas con un test fiable. Sin datos de análisis, cualquier resultado es una estimación a ciegas.
Depende de la concentración de cloro activo de la lejía y de la diferencia entre el cloro que tienes y el que quieres alcanzar. Calcula primero los gramos de cloro activo que faltan en el volumen de agua y divide entre la concentración indicada en la etiqueta del envase.
Multiplica el volumen de agua por la subida de cloro libre que necesitas y ajusta el resultado según la riqueza en cloro del producto (hipoclorito líquido, dicloro o tricloro). Para el volumen, usa largo por ancho por profundidad media en piscinas rectangulares.
La dosificación se calcula siempre a partir del volumen de agua, del valor actual medido y del valor objetivo, y se corrige por la concentración del producto que aparece en la etiqueta. No existe una dosis universal: el mismo objetivo requiere cantidades distintas con cloro líquido, granulado o en pastillas.
La cantidad por cada mil litros sale de la subida de cloro libre que quieres conseguir dividida entre el porcentaje de cloro activo del producto. Mide primero el cloro libre con un test y calcula solo la diferencia que falta hasta el rango objetivo.
Equilibra primero el pH y la alcalinidad, mantén el cloro libre dentro del rango recomendado y filtra suficientes horas al día; después, si queda turbidez fina, usa floculante o clarificante y limpia el filtro. Sin filtración adecuada, ningún producto deja el agua transparente.
En temporada de baño se suele dosificar a diario o cada dos días si usas cloro líquido, o de forma continua con pastillas en el dosificador o skimmer. La frecuencia real la marca el test: repones cloro cuando el valor medido baja del rango objetivo.
Suele ser por exceso de producto, pH fuera de rango o porque los flóculos siguen en suspensión sin haberse depositado. Deja el agua en reposo unas horas, aspira el sedimento del fondo al desagüe y limpia el filtro, que probablemente esté saturado.
Filtrar es la posición normal de trabajo, porque el agua pasa por el filtro y se retienen las partículas. Recircular solo se usa cuando quieres mover el agua sin pasar por el filtro, por ejemplo al añadir floculante en algunos casos o si el filtro está fuera de servicio.
Mantener el agua de tu piscina limpia, segura y cristalina no es casualidad: es el resultado de una química del agua bien equilibrada. Nuestra calculadora de química de piscina gratuita te permite calcular de forma rápida y precisa la cantidad exacta de corrector de pH y cloro necesaria según el volumen de tu piscina. Tanto si tienes una pequeña piscina de jardín como un vaso de mayor capacidad, esta herramienta te ayuda a conseguir el equilibrio perfecto sin complicaciones.
El agua de una piscina es un sistema químico vivo que cambia constantemente. Un desequilibrio puede generar consecuencias rápidas: irritación de ojos y piel, proliferación de algas, agua turbia o con mal olor. Un pH incorrecto reduce drásticamente la eficacia del cloro, lo que obliga a usar más producto del necesario, con el consiguiente gasto económico y riesgo para la salud.
Los valores ideales para una piscina son: un pH entre 7,2 y 7,6 (con 7,4 como valor óptimo) y un nivel de cloro libre entre 0,5 y 1,5 ppm. Para alcanzar estos valores con precisión es fundamental conocer el volumen exacto de tu piscina y calcular la dosis adecuada de cada producto. Nuestra calculadora hace todo esto automáticamente.
El proceso es muy sencillo. Introduce los siguientes datos:
La calculadora te indica al instante cuánto reductor de pH (bisulfato de sodio) o elevador de pH (carbonato de sodio) debes añadir, así como la cantidad de cloro granulado o pastillas de cloro necesaria. Los resultados se muestran en gramos o kilogramos, para que puedas aplicar los productos de forma directa y sin errores.
Imagina que tu piscina tiene una capacidad de 25.000 litros. Tras un fin de semana de mucho uso y sol, mides un pH de 7,9 y un nivel de cloro de 0,3 ppm. Quieres llevar el pH a 7,4 y el cloro a 1,2 ppm.
Al introducir estos datos en nuestra calculadora de química de piscina, obtendrás una recomendación precisa: por ejemplo, unos 210 g de reductor de pH y 70 g de cloro granulado al 65 % de cloro activo. Estos valores varían según la concentración del producto, pero la calculadora adapta los resultados a los datos que introduces para garantizar una dosificación segura y eficiente.
La constancia en el análisis es clave para mantener el equilibrio. Aquí tienes una guía de frecuencias recomendadas:
Cada análisis debe ir seguido de una corrección si los valores están fuera de rango. Con nuestra calculadora, el ajuste es rápido, sencillo y sin riesgos.
Además del pH y el cloro, existen otros parámetros que influyen en la calidad del agua: la alcalinidad total (que actúa como tampón del pH), la dureza del agua (contenido en calcio y magnesio) y el estabilizador de cloro (ácido cianúrico, especialmente importante en piscinas exteriores para proteger el cloro de la radiación UV).
Nuestra calculadora se centra en los dos parámetros de ajuste más habitual — pH y cloro —, ofreciéndote resultados accionables sin complicaciones. Para un análisis completo, te recomendamos utilizar un kit de análisis multiparamétrico al menos una vez al mes durante la temporada.
Para piscinas rectangulares: largo × ancho × profundidad media = volumen en m³ (× 1.000 = litros). Para piscinas redondas u ovaladas, utiliza las fórmulas geométricas correspondientes. Si ya conoces el volumen, puedes introducirlo directamente en la calculadora sin necesidad de calcularlo de nuevo.
Depende del uso, la temperatura del agua y la exposición solar. En verano, puede ser necesario añadir cloro cada dos o tres días. Las pastillas de cloro de disolución lenta ayudan a mantener un nivel estable entre tratamientos. Usa nuestra calculadora para determinar la dosis exacta en cada caso.
Un pH por debajo de 7,2 hace que el agua sea demasiado ácida: puede resultar irritante para los ojos y la piel, y corrosiva para los equipos y el revestimiento de la piscina. En ese caso, añade elevador de pH (carbonato de sodio o bicarbonato) en la cantidad que indique la calculadora.
Sí, totalmente. No requiere registro ni suscripción. Funciona directamente en tu navegador desde cualquier dispositivo, ya sea ordenador, tablet o móvil, de forma ilimitada y sin coste alguno.
Los principios químicos son los mismos, pero los valores objetivo difieren. Los jacuzzis requieren niveles de cloro más altos (entre 3 y 5 ppm) debido a su menor volumen y mayor temperatura. Puedes adaptar los valores en la calculadora para obtener resultados apropiados para tu spa.