Sección, caída de tensión y fusible para sistemas de 12/24/48 V
Esta calculadora determina la sección de cable adecuada, la caída de tensión y el fusible recomendado para sistemas de 12V, 24V o 48V, como en autocaravanas, embarcaciones o instalaciones solares. El cálculo se basa en la corriente, la longitud del cable y la caída de tensión permitida según la ley de Ohm.
Introduce solo la ida — el retorno ya está en la fórmula.
El grosor depende de la corriente que va a circular, de la longitud total del recorrido (ida y vuelta) y de la caída de tensión que estés dispuesto a aceptar. En instalaciones de baja tensión la longitud pesa mucho más que en la red doméstica, así que el mismo consumo puede exigir una sección bastante mayor si el cable es largo.
No existe un calibre único: se elige el que mantiene la caída de tensión dentro de un margen pequeño para tu consumo y tu longitud de cable, y que además no se calienta con esa corriente. Introduce amperios y metros en el cálculo y toma la sección comercial inmediatamente superior al resultado.
La sección se obtiene multiplicando la longitud del conductor (contando ida y vuelta) por la corriente y dividiendo por el producto de la conductividad del cobre y la caída de tensión admisible en voltios. El resultado se redondea hacia arriba a la siguiente sección normalizada.
Se parte de la ley de Ohm aplicada a la resistencia del conductor: sección = (longitud total × intensidad) / (conductividad × caída de tensión permitida). Después se comprueba que esa sección también soporte la corriente por capacidad térmica, según el tipo de aislamiento y la forma de instalación.
Necesitas tres datos: la intensidad en amperios (potencia dividida por tensión), la longitud del tramo de ida y vuelta y la caída de tensión máxima aceptable. Con ellos calculas la sección mínima en mm² y eliges la medida comercial siguiente.
Depende del tipo de aislamiento, de si va al aire, en tubo o en haz con otros conductores, y de la temperatura ambiente; los valores de las tablas de intensidad admisible bajan cuando el cable está agrupado o encerrado. En circuitos de 12 V, además, la caída de tensión suele limitar el uso antes que el calentamiento si el recorrido es largo.
La intensidad admisible de esa sección se toma de las tablas de instalación y varía según el material del aislante, el modo de tendido y la temperatura ambiente. Para instalaciones de 12 V conviene verificar también la caída de tensión, que puede obligar a usar una sección mayor de la que permitiría el criterio térmico.
El amperaje solo fija el mínimo por calentamiento; en corriente continua de baja tensión el criterio decisivo suele ser la caída de tensión, que crece con la longitud. Calcula la sección con amperios y metros, y usa el diámetro comercial inmediatamente superior.
Esa sección admite una corriente limitada que depende del aislamiento, del tipo de instalación y de la temperatura ambiente, según las tablas de intensidad admisible. En un circuito de 12 V se usa solo para consumos pequeños y tramos cortos, porque la caída de tensión aumenta rápidamente con la longitud.
En sistemas de corriente continua de 12 V, 24 V o 48 V —típicos de furgonetas camperizadas, embarcaciones, camiones y instalaciones solares aisladas de red— elegir el cable adecuado no es un detalle menor: un cable demasiado fino provoca caídas de tensión que apagan neveras, hacen parpadear luces LED o impiden que un inversor arranque correctamente. La calculadora de sección de cable 12V/24V te permite introducir la potencia del consumo, la longitud del recorrido y la tensión del sistema para obtener al instante la sección mínima recomendada, la caída de tensión real y el fusible adecuado, tanto en mm² como en AWG, ya que ambos estándares se usan indistintamente en el mercado global.
El dato clave que debes tener presente antes de calcular nada: en 12 V el factor limitante casi nunca es la capacidad de corriente del cable (ampacidad), sino la caída de tensión. Un consumo de 1000 W exige 83 A a 12 V, frente a solo 4,3 A a 230 V de corriente alterna. Por eso, cables que parecerían sobredimensionados en una instalación doméstica resultan insuficientes en un sistema de baja tensión.
El cálculo se basa en las leyes básicas de la corriente continua, sin factores de coseno de phi ni raíz de 3, propios de la corriente alterna trifásica:
Donde κ (kappa) es la conductividad del cobre, con un valor de 56 (m/Ω·mm²), L es la longitud del cable en metros, I la corriente en amperios y ΔU_admisible la caída de tensión que estás dispuesto a tolerar, calculada como U × porcentaje / 100.
El factor 2 en todas las fórmulas es crucial: representa el recorrido de ida y vuelta de la corriente (conductor positivo y retorno negativo). Esto significa que L debe ser siempre la longitud de un solo tramo (ida), nunca la suma de ida y vuelta. Este es, con diferencia, el error más común al calcular instalaciones de corriente continua, y confundirlo lleva a subdimensionar el cable a la mitad de lo necesario.
Respecto al fusible, la regla práctica es: el fusible debe ser ≥ 1,25 veces la corriente continua del consumo. Además, el cable elegido debe soportar la intensidad del fusible, no solo la del consumo real, porque en caso de sobrecarga temporal el cable debe aguantar hasta que el fusible actúe.
Ejemplo 1 — Inversor de 2000 W a 12 V: Un inversor de 2000 W conectado a 12 V consume aproximadamente 167 A. Con un recorrido de 3 metros (ida) y un margen de caída del 3%, la sección necesaria ronda los 95 mm² (equivalente a AWG 3/0). Es un cable extremadamente grueso y costoso.
Ejemplo 2 — El mismo inversor a 24 V: Si el sistema funciona a 24 V, la corriente se reduce a la mitad (unos 83 A), y la sección necesaria baja a solo 35 mm² (AWG 2). Duplicar la tensión del sistema es, con diferencia, la solución más económica y sencilla para reducir drásticamente el coste y el peso del cableado.
Ejemplo 3 — Nevera de furgoneta camper: Una nevera de 60 W a 12 V consume 5 A. Con un recorrido de 4 metros y una caída admisible del 3% (carga crítica en algunos casos), bastaría con un cable de 2,5 mm² (AWG 14), aunque muchos instaladores prefieren usar 4 mm² (AWG 12) para dejar margen ante instalaciones de mayor longitud o futuras ampliaciones.
| Sección (mm²) | AWG | Corriente máxima continua al aire libre a 30°C |
|---|---|---|
| 1,5 | 16 | 15 A |
| 2,5 | 14 | 20 A |
| 4 | 12 | 30 A |
| 6 | 10 | 40 A |
| 10 | 8 | 55 A |
| 16 | 6 | 75 A |
| 25 | 4 | 100 A |
| 35 | 2 | 125 A |
| 50 | 1/0 | 150 A |
| 70 | 2/0 | 190 A |
Recuerda que estos valores corresponden a la ampacidad del conductor en aire libre a 30°C, pero en la práctica, la sección final suele venir determinada por la caída de tensión admisible, no por este límite térmico, especialmente en recorridos largos a 12 V.
Porque la fórmula ya incluye el factor 2 para tener en cuenta el recorrido completo del circuito (conductor positivo más el retorno negativo). Si introduces la longitud total del bucle en lugar de la distancia de un solo tramo, estarás duplicando el cálculo y obtendrás una sección dos veces mayor de la necesaria —o, peor aún, si haces el error contrario, un cable peligrosamente insuficiente que provocará caídas de tensión excesivas y posible sobrecalentamiento.
El estándar ABYC E-11, ampliamente utilizado en náutica y aplicable también a furgonetas y sistemas solares, distingue entre cargas críticas y no críticas. Para equipos de navegación, bombas de achique o electrónica sensible se recomienda limitar la caída al 3%, ya que pequeñas variaciones de tensión pueden afectar su funcionamiento. Para iluminación, ventiladores u otras cargas menos sensibles, se admite hasta un 10%, lo que permite usar cables más finos y económicos sin comprometer la seguridad.
Las baterías LiFePO4 pueden entregar corrientes de cortocircuito extremadamente altas, muy superiores a las de las baterías de plomo-ácido tradicionales. Los fusibles convencionales tipo blade o ANL no siempre están diseñados para interrumpir de forma segura corrientes de cortocircuito tan elevadas, lo que puede provocar que el fusible falle en lugar de proteger el circuito. Por ello, se recomienda el uso de fusibles Clase T, específicamente diseñados para soportar e interrumpir corrientes de cortocircuito muy altas de forma segura y rápida.